Anatomía fisiología de caudados o urodelos, ejemplo del grupo salamandra

Caudados o urodelos: larva


Los caudados, también llamados urodelos, incluye a salamandras y tritones. La anatomía fisiología de caudados  o urodelos desde una perspectiva general destaca por un cuerpo alargado, con cuatro extremidades cortas, aproximadamente todas del mismo tamaño, que se dirigen en forma lateral con respecto al eje del cuerpo. En algunos casos las posteriores pueden estar muy reducidas o incluso faltar completamente. Se destaca la cola, bien desarrollada, que persiste durante toda su vida. En general son animales pequeños, de no más de 30 cm de longitud, pero existen unas pocas especies “gigantes”, como la salamandra gigante de Japón, que puede alcanzar un metro de largo.

Tomaremos como ejemplo una salamandra para describir la anatomía fisiología de caudados o urodelos.

Tegumento

Las salamandras carecen de escamas ya que su piel es desnuda, y al igual que en los anuros presentan numerosas glándulas mucosas que le facilita mantener la piel húmeda; puede existir también glándulas que secretan sustancias tóxicas. En estos casos, la piel en general presenta manchas o bandas de colores vivos. Una característica para destacar en la anatomía fisiología de caudados es la presencia de engrosamientos de las capas internas de la piel (queratinizaciones) en algunas especies de salamandras que pasan períodos prolongados sobre la tierra o bien enterradas. Un grupo de salamandras acuáticas, tritones, tiene una curiosa especialización: largos pliegues de piel en los costados del cuerpo que semejan “pelos”, y que les sirve como superficie extra para el intercambio respiratorio.

Esqueleto

Los caudados tienen un cráneo más bien ancho y compacto. Presentan cinturas escapular y pélvica desarrolladas, a las cuales se articulan los huesos de las extremidades. Éstas constan del mismo patrón básico descrito en la anatomía de la rana, conformado por tres segmentos: húmero, radio/ulna y carpo, metacarpo y falanges, en los miembros anteriores; fémur, tibia/fíbula y tarso, metatarso y falanges, en los miembros posteriores. En general presentan cuatro dedos en la pata anterior y cinco en la posterior.

Anatomía fisiología relacionado con el sistema respiratorio en caudados o urodelos

Desde el punto de vista de la anatomía-fisiología de caudados, este sistema presenta características muy particulares que destacan entre los demás vertebrados, debido a las modificaciones presentes en su desarrollo. El sistema respiratorio de caudados adultos comprende dos fosas nasales dispuestas al final del hocico, las cuales se comunican con la cavidad bucal. Igualmente poseen faringe y pulmones, en la mayoría de estructura muy simple y en forma de saco. En algunos grupos pueden estar muy reducidos en tamaño e, incluso, ausentes en determinadas especies.

En las larvas, al igual que en los anuros, la respiración se hace a través de branquias. Éstas son siempre externas, en algunos casos muy ramificadas. Una característica particular de algunos caudados es que persisten con características de una larva durante toda su vida, por lo que mantienen las branquias a lo largo de ésta.

En los caudados adultos, parte del intercambio respiratorio también se efectúa por la piel.

A diferencia de las ranas, los caudados carecen de estructuras especiales para producir sonidos.

Aparato circulatorio

El aparato circulatorio en los caudados es doble e incompleto, es decir, existe un circuito venoso que transporta sangre sin oxigenar desde los tejidos, y un circuito arterial que lleva sangre desde los pulmones hacia el resto de los órganos y tejidos.

El corazón, al igual que el de los anuros, está dividido en tres cámaras: dos aurículas y un solo ventrículo.

Aparato digestivo

En la anatomía fisiología de caudados  o urodelos hay importantes diferencias entre el aparato digestivo de las larvas y el de los adultos. En el caso de las larvas, el tubo digestivo es muy similar al del adulto.

La lengua constituye una estructura no protráctil, al contrario de lo que sucede en los anuros, y se encuentra cubierta por una sustancia pegajosa para ayudar a capturar la presa y poder tragarla. La lengua puede estar ausente en algunos caudados.

En la boca puede haber dientes pequeños e implantados de manera débil. A continuación se encuentra un corto esófago, que lleva al estómago, de forma alargada. El intestino es recto y simple, y desemboca en la cloaca.

Aparato excretor

Los riñones de los caudados son de forma alargada. Los conductos utilizados para el transporte de sustancias de excreción son compartidos, en general, con el aparato reproductor.

El aparato excretor de la salamandra desemboca en la cloaca, en la que se forma, en la mayoría de las especies, un reservorio o vejiga urinaria.

Sistema nervioso

Anatómicamente, el sistema nervioso de los caudados es muy simple; su cerebro es pequeño. Los órganos de los sentidos presentan diferentes grados de desarrollo. Los ojos son grandes en la mayoría de las especies, mientras que en los caudados que habitan en cuevas pueden estar completamente ausentes.

Aunque el oído interno está bien desarrollado, los caudados no presentan estructuras auditivas externas ni cavidad del oído medio.

Aparato reproductor y desarrollo

La anatomía de los órganos reproductores de los caudados es simple. Los órganos masculinos (testículos) son de estructura compacta y aumentan de tamaño a lo largo de la vida del animal. Los órganos femeninos (ovarios) tienen el aspecto de sacos delgados.

La fisiología reproductiva de caudados se destaca por presentar fecundación de tipo interna. El macho introduce un espermatóforo, es decir, una masa o cápsula que contiene los espermatozoides, en la cloaca de la hembra que luego fecundarán a los óvulos. En otras especies la fecundación es externa, al igual que lo que sucede en anuros: la hembra libera los óvulos sobre los cuales el macho va esparciendo el esperma.

Las larvas se desarrollan en el agua. De manera similar a lo que sucede en los anuros, la fisiología del desarrollo de muchas de las especies de caudados incluye un marcado proceso de metamorfosis de las larvas hasta que alcanzan la vida adulta.