Dónde viven los anfibios, hábitat

Hábitat de los anfibios

Los anfibios son unos animales vertebrados que tienen un ciclo de vida que combina fases acuáticas con fases terrestres, por lo que sus hábitats están limitados por este factor; además, son de sangre fría por lo que no pueden mantener estable su temperatura corporal, así que no se adaptan fácilmente a los hábitats más fríos. Es por eso que actualmente no se encuentran anfibios en la Antártida. Sin embargo, sí se han encontrado fósiles que demuestran que en el pasado eran capaces de vivir en ambientes muy fríos.

Dentro la clase anfibios encontramos tres órdenes diferentes que son los ápodos, las salamandras y los anuros (ranas y sapos). Todos ellos tienen necesidades adaptativas diferentes por lo que, aunque coinciden en muchos hábitats, tienen diferentes limitaciones que les impiden ocupar los mismos biomas. Los ápodos son los que peor toleran los ambientes fríos y prácticamente son exclusivos de zonas tropicales y subtropicales.

Anfibios de hábitat con temperaturas bajas

En las zonas más cercanas al ártico los anfibios son muy escasos. Aun así, encontramos algunas especies de anuros y de salamandras. En la zona norte de Siberia se encuentra la salamandra siberiana, la salamandra Semirechensk, mientras que en la zona norteamericana más septentrional los anfibios están representados por la rana de bosque. Estos animales presentan algunas adaptaciones para poder vivir a temperaturas tan bajas. Por ejemplo, durante el invierno son capaces de hibernar bajo el hielo y su sangre contiene una sustancia que evita que se congele. El interior de las células de estos animales tienen un azúcar en altas concentraciones que evita que se congelen.

Anfibios que viven en la taiga o bosque boreal

En zonas algo más al sur, en la taiga o bosque boreal, donde el clima todavía se mantiene muy frío pero no tanto, ya se localizan un mayor número de especies de anfibios preparadas para vivir. En este caso aparecen diversos tipos de ranas y sapos como la rana verde, la rana leopardo, la rana del bosque y el sapo americano. En cuanto a las salamandras también tenemos varias especies: la salamandra de puntos azules, la salamandra común y el tritón del este.

Anfibios de estepa o desierto

En los ambientes secos que pueden estar representados por biomas como la estepa, la sabana o el desierto los anfibios son bastante escasos. Como la mayoría de ellos necesitan tener acceso al agua dulce para desarrollar su fase larvaria, es complicado que habiten en zonas con muy poca agua. Sin embargo, algunas especies han adoptado algunas adaptaciones y se pueden encontrar en climas con hábitat muy áridos. Eso sí, en este caso estas adaptaciones son prácticamente exclusivas de los anuros, por lo que no se localizan especies de ninguna otra orden en zonas como el desierto, por ejemplo.

Algunas de las adaptaciones de los anfibios en los climas tan secos es la retención extrema orina. Este mecanismo lo hacen para no perder prácticamente nada de agua mediante la orina y además así consiguen crear un gradiente osmótico que les permite llegar a absorber a través de su piel la poca agua que puedan encontrar. Otros anfibios lo que hacen es acumular grandes cantidades de agua bajo tierra cuando llueve y desarrollan su vida en el subsuelo. Pueden pasar varios años sin salir al exterior y sólo lo hacen para recoger más agua una vez la necesitan o vuelven las lluvias. Algunas especies de anfibios que podemos encontrar en este tipo de hábitat del desierto son el sapo de puntos rojos, el sapo verde, el sapo de espuelas, el sapo cavador mejicano, el sapo ladrador o el sapo corredor.

Hábitat de los anfibios en bosques mediterráneos

En las zonas con un clima más temperado y donde hay agua dulce más accesible, los anfibios no tienen dificultades para vivir. Por ejemplo, en hábitats relacionados con los bosques mediterráneos se pueden encontrar diversas especies de ranas, sapos, salamandras y tritones. Los más representativos pueden ser el sapo de espuelas (que ya hemos visto que se puede adaptar a climas más áridos), el sapo común, la rana verde, la ranita de San Antonio, la salamandra común y el tritón jaspeado.

Anfibios que viven en zonas tropicales y subtropicales

Como ocurre con los reptiles, las zonas donde más abundan los anfibios son, sin duda, las cercanas al ecuador. Los climas tropicales y subtropicales con temperaturas elevadas y elevadas precipitaciones los hacen un hábitat ideal para todo tipo de anfibios. Dentro de los anuros, las ranas son mucho más abundantes que los sapos, que como hemos visto pueden resistir mejor climas áridos. Muchas especies de ranas que viven en la selva tropical son venenosas o tienen colores llamativos. Por ejemplo, en esas áreas geográficas habitan la rana verde de ojos rojos o las ranas puntas de flecha.

También podemos localizar anfibios que viven en las selvas tropicales a más de 200 especies de ápodos o cecilias, el grupo menos conocido de anfibios. Son complicadas de estudiar ya que viven debajo de la tierra, muchas en lechos de hojas o en el suelo blando. Algunas especies de apodos viven completamente en el agua, aunque no es lo más habitual.