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Gymnophiona, cecilias, anfibios ápodos
Brian Gratwicke/CC BY 2.0

Características y descripción de anfibios ápodos

Los gimnofiones, orden Gymnophiona, son un grupo de anfibios ápodos conocidos comúnmente como cecilias. El nombre de cecilia deriva del latín caecus, que significa “ciego”, debido a los pequeños o inexistentes ojos que presentan. De igual modo, el nombre Gymnophiona proviene del termino griego “serpiente desnuda” puesto que se pensaba que las cecilias estaban emparentadas con las serpientes. Son anfibios de cuerpo cilíndrico y sin extremidades.

La característica principal de las cecilias es la falta de un esqueleto apendicular. No tienen una cintura escapular pero la espina tiene un giro donde la cintura pélvica una vez se encontraba. La columna vertebral está formada por muchas vértebras y el cráneo es macizo con fosas temporales cubiertas.

La cola en estos individuos es corta o ausente y la cloaca se ubica cerca del final del cuerpo del animal. La piel es suave al tacto y está compuesta de pequeñas escamas de calcita. Cuentan con pliegues en forma de anillos que les aportan a estos anfibios una apariencia segmentada.

El tamaño de los Gymnophiona varía desde un casi un metro en especies menores como Idiocranium russeli, hasta especies de gran tamaño como Caecilia thompsoni que pueden superar más del metro de longitud.

Dado el hábito de vida de las cecilias o anfibios ápodos, éstos cuentan con una visión limitada a percibir solamente cambios de luz a oscuridad y su anatomía en general es una adaptación a la habilidad de poder excavar. Sus ojos son reducidos y se encuentran protegidos por una membrana de piel. Tienen una mandíbula fuerte que está compuesta de huesos fusionados y que permite a estos anfibios poder desplazarse en medio del suelo. Están adaptados para cavar gracias a sus fuerte cráneo, hocico prominente, boca retraída y dos grupos de músculos que cierran su mandíbula.

La mayoría de las cecilias tienen pulmones que les permite absorber el oxígeno del aire que las rodea. También son capaces de realizar absorción de oxígeno a través de la boca y la piel. Dos especies no cuentan con pulmones (Atretochoana eiselti y Caecilita iwokramae) y por tanto dependen completamente del aire que respiran por los otros medios.

Algunas especies de gimofiones, Gymnophiona, son acuáticas y presentan una aleta que corre por la parte dorsal y les permite realizar un desplazamiento efectivo a través de los cuerpos de agua. Otras especies pasan la gran mayoría del tiempo cavando en el suelo, mientras que usan su sentido olfativo para guiarse hacia sus presas.

Los anfibios ápodos presentan un par de tentáculos que se localizan entre las fosas nasales y los ojos, su función se cree que es la de complementar al sentido olfativo principal de la nariz, también le es útil a modo de recepción de estímulos táctiles, estos últimos también están presentes en terminaciones nerviosas que se distribuyen por su piel.

¿Dónde viven, hábitat de los gimnofiones?

Las cecilias viven en regiones húmedas tropicales del sudeste asiático y en India, Bangladesh y Sri Lanka; en África pueden encontrarse en partes del este y el oeste y en el archipiélago de las Seychelles; en América habitan la región central y el norte y este de Sudamérica.

Casi todas los Gymnophiona son terrestres, pero son muy raras de encontrar ya que pasan la mayoría del tiempo enterradas en el suelo. Los Gymnophiona cavan principalmente en bosques, pero también pueden ser encontrados en pastizales, sabanas y humedales. Los miembros de la familia Typhlonectinae son conocidos como anfibios ápodos acuáticos puesto que son habitantes de ecosistemas de aguas dulces. Cerca de 4 especies pertenecientes a este grupo son animales exclusivamente acuáticos.

Alimentación ¿Qué comen las cecilias?

Las cecilias maduras se alimentan primordialmente de insectos y otros invertebrados, especialmente gusanos, escarabajos, etc. Aunque menos frecuente, se ha descrito que ciertas especies de anfibios del orden Gymnophiona pueden alimentarse de pequeños anfibios y reptiles.

Los anfibios ápodos larvarios consumen invertebrados inmaduros, en definitiva, alimentos de fácil captura e ingestión.

Reproducción del grupo Gymnophiona

Las cecilias utilizan inseminación interna. Los machos insertan una estructura que se asemeja a un pene (phallodeum) en la cloaca de las hembras durante dos o tres horas. Cerca de un cuarto de todas las especies existentes ponen huevos, los cuales son cuidados por parte de la hembra. En algunas especies, los juveniles ya han atravesado por un proceso de metamorfosis cuando eclosionan. Por el contrario, otras cecilias eclosionan en forma de larvas semi-acuáticas que reposan durante el día en el suelo cercano a los cuerpos de agua hasta que se metamorfosean en adultos. Los tres cuartos restantes de especies de anfibios ápodos dan luz a individuos que ya se han desarrollado. En estos casos durante la etapa de desarrollo, el feto se alimenta de células que componen el interior del oviducto.

En definitiva, la oviparidad y ovoviviparidad está presente en la reproducción de anfibios ápodos del orden los Gymnophiona.

Clasificación del orden Gymnophiona

La clasificación del orden Gymnophiona ha sufrido notables cambios, desde considerar a todas las especies en una sola familia “Cecílidos”, hasta agruparlos en cinco familias (Rhinatrematidae, Ichthyophiidae, uraeotyphlidae, Scolocomorphidae, Caeciliidae, Typhlonectidae), incluso ordenarlos hasta en diez familias que conforman a cerca de 200 especies: Caeciliidae, Chikilidae, Dermophiidae, Herpelidae, Ichthyophiidae, Indotyphlidae, Rhinatrematidae, Scolecomorphidae, Siphonopidae y Typhlonectidae.

Existen grupos de los Gymnophiona considerados primitivos con ciertos rasgos morfológicos análogos a su ancestro común, como es el caso de los rinatremátidos. Otras familias son consideradas por ciertos científicos como ápodos de transición, es decir, en un nivel intermedio entre gimnofiones primitivos y los avanzados, por ejemplo los uraeotíflidos. Finalmente los anfibios ápodos avanzados presentan niveles más especializados en su morfología y formas de vida, es el caso de los tiflópidos, scolecomórfidos o los cecílidos.

Los parientes más cercanos al clado los Gymnophiona lo conforman los anuros (ranas y sapos) y los caudados (tritones y salamandras).

Estado de conservación del orden Gymnophiona

De las 172 especies de cecilias o anfibios ápodos presentes en la Lista Roja de de la IUCN, cerca de 114 especies no cuentan con información suficiente para poder realizar un análisis del estado de amenaza en el que se encuentran. De las otras 58 especies sí existe información suficiente para realizar una evaluación, de hecho 52 están categorizadas como de menor preocupación. Las 6 especies restantes, 4 son vulnerables, una está en peligro (Grandisonia brevis) y una más en peligro crítico (Boulengerula niedeni).