Temperatura corporal de los anfibios, mecanismos de regulación

Temperatura corporal de los anfibios

Se ha considerado que los anfibios fueron los primeros vertebrados que lograron salir del agua para conquistar nuevos espacios en tierra firme, con el pasar de los años y los procesos evolutivos se pueden encontrar anfibios en diversas partes del planeta, tolerando climas con temperaturas templadas y cálidas. Los anfibios al ser animales ectotermos, dependen de factores abióticos para controlar su temperatura corporal, ya que su sistema fisiológico no contribuye a mantener la estabilidad térmica deseada. En este artículo estudiaremos la temperatura corporal de los anfibios, su importancia y mecanismos de regulación.

La temperatura corporal de los anfibios está determinada en cierto modo por las características ambientales del espacio donde habitan, muchas especies de anfibios tienen una vida activa que les ayuda a mantener su temperatura ideal para los diferentes procesos fisiológicos que amerite, sobre todo aquellas especies cuya actividad se realiza mayoritariamente durante el día. De igual manera, existen anfibios cuya temperatura corporal se mantiene en el promedio de la temperatura ambiental siendo llamados anfibios termoconformistas y su actividad se realiza con mayor preferencia en horas nocturnas.

¿Cuáles factores abióticos influyen en la temperatura corporal de los anfibios?

La regulación de la temperatura corporal de los anfibios es regulada por los factores ambientales y conductuales, por medio del cual ganan o pierden calor con el fin de tener una temperatura acorde a los procesos que desean realizar. Entre los factores abióticos que utilizan los anfibios tenemos: radiación solar, temperatura, humedad, agua, sustratos variables que pueden ser rocas y arenas. Es necesario destacar que el uso de estos factores dependerá de las necesidades de cada individuo y de cómo estos a través de sus patrones de conducta puedan utilizarlos para su beneficio.

Importancia del control de temperatura corporal

Es realmente importante que los anfibios puedan controlar su temperatura corporal, pues gran parte de este control deriva en que otros procesos vitales funcionen correctamente dándole el máximo provecho a su desarrollo y supervivencia. Entre los procesos fisiológicos donde la termorregulación de los anfibios tiene incidencia directa podemos mencionar la alimentación, ya que al tener la temperatura ideal su cuerpo y órganos como los visuales, se activan y optimizan dándole a este vertebrado la oportunidad de cazar y obtener su alimento.

Así mismo la temperatura corporal de los anfibios tiene un papel fundamental en los procesos de digestión, el transporte de oxígeno, los procesos reproductivos, que abarcan incluso los procesos de cortejo, y un factor clave es para que el sistema inmunológico trabaje correctamente y los proteja contra posibles infecciones. Hay que destacar que varios de estos procesos ameritan una temperatura específica por lo que los anfibios deben ser capaces de regularla tanto a corto como a largo plazo.

Mecanismos de regulación de la temperatura corporal de los anfibios

Como ya lo hemos mencionado los anfibios pertenecen al grupo de animales de sangre fría, por lo que han basado los procesos de termorregulación en la utilización de factores abióticos, los cuales les proporcionan fuentes de calor, así como fuentes para disipar el exceso de temperatura. A continuación describiremos como es el proceso de regulación de la temperatura corporal de los anfibios con cada uno de estos factores.

Radiación solar

Uno de los principales factores para la ganancia de temperatura y que con mayor frecuencia es utilizada por los anfibios es la radiación solar, muchas especies de anfibios toman el sol directamente, colocando su cuerpo de manera que los rayos solares incidan sobre ellos y así aumentar su temperatura. Algunos anfibios poseen células especializadas que les ayudan absorber la radiación o a repelerla por medio de la reflectancia, estas células son denominadas cromatóforos. De manera general los anfibios utilizan colores oscuros cuando necesitan aumentar su temperatura, mientras su coloración palidece o se torna blanca para reflectar los rayos del sol y evitar el sobrecalentamiento.

Sustratos como alternativas de calor

Otras de las fuentes de calor que suelen usar son las aguas, suelos o cualquier sustrato de los hábitats en que hacen vida, este tipo de técnica la utilizan para que la temperatura corporal de los anfibios pueda elevarse. Los anfibios que prefieren este procedimiento en gran parte cumplen su actividad por las noches, donde la temperatura ambiental suele ser más baja, pero el sustrato aún conserva el calor de la radiación solar. Para aprovechar esta fuente de calor los anfibios dejan caer tanto su cabeza como el cuerpo al piso, mientras que sus patas se mantienen lo más pegadas posible al cuerpo.

Clima

Los factores climáticos que pueden incidir en la temperatura corporal de los anfibios son la temperatura ambiental, la humedad y el viento. El viento junto con la humedad del ambiente pueden actuar como un enfriador natural de la superficie corporal que está expuesta, de igual manera, la piel de los anfibios por su cercanía a los cuerpos de agua, a su condición semipermeable y la producción de mucosas, mantienen húmeda su piel, esta acción también ayuda a disminuir el calor corporal.

De igual forma no podemos olvidar que los anfibios están distribuidos en una gran extensión del planeta, por lo que alguno de ellos viven en zonas con estaciones bien marcadas y con ello la llegada de temperaturas extremas. La temperatura corporal de los anfibios posee rangos que se consideran tolerables para el animal, pero cuando las temperaturas sobrepasan tanto los límites superiores como inferiores se consideran temperaturas letales. Para sobrevivir en estas condiciones los anfibios han desarrollado la capacidad tanto de hibernar (más información) como de estivar (ver), dependiendo del hábitat donde se encuentren.

Autores consultados

  • Aguillón, D. (2018).
  • Maldonado, G. (2017).
  • Manjarrez, J. (1994).
  • Romero, P. (2013).
  • Ulrich, S. (1991).